El Superior Tribunal de Justicia de Chubut declaró nula, por unanimidad, la destitución de Mariel Suárez y ordenó su regreso inmediato al juzgado. El fundamento no fue el hecho que desató el escándalo, sino una irregularidad en el procedimiento del jury.
La jueza penal Mariel Suárez volverá a ejercer su cargo en la Circunscripción Judicial II de Comodoro Rivadavia luego de que el Superior Tribunal de Justicia de Chubut (STJ) declarara nula, de manera unánime e irrecurrible, la destitución que había sufrido en noviembre de 2023 tras uno de los escándalos judiciales más resonantes de los últimos años en el país.
El fallo fue firmado por los ministros Javier Raidan y Andrés Giacomone, junto a los jueces de Cámara que actuaron como subrogantes: Carina Estefanía, Diego Trad y Adrián Barrios.
El escándalo que desató todo
El caso comenzó a fines de diciembre de 2021, cuando las cámaras de seguridad del Instituto Penitenciario Provincial de Trelew registraron a Suárez visitando a Cristian Omar «Mai» Bustos, un hombre de 41 años que cumplía dos condenas: una por el asesinato de su hijastro, un bebé de nueve meses, ocurrido en 2005; y otra a prisión perpetua por el homicidio de un policía y las lesiones de otro durante un procedimiento en 2009. Esta segunda sentencia había sido dictada semanas antes por el mismo tribunal del que Suárez formaba parte —aunque ella votó en disidencia, solicitando una pena menor de ocho años.
Las imágenes, que se viralizaron en los primeros días de enero de 2022, mostraron a la magistrada y al condenado besándose, abrazándose, tomándose fotografías y compartiendo mate y comida durante casi tres horas. Al día siguiente, Suárez regresó al penal.
El escándalo derivó en una suspensión cautelar, luego en un jury de enjuiciamiento y finalmente en su destitución en noviembre de 2023.
Por qué el tribunal anuló la destitución
El STJ no revisó el fondo del asunto —es decir, la conducta de la jueza con el detenido— sino la validez del procedimiento que la llevó a ser destituida. El argumento central fue que el entonces presidente del Tribunal de Enjuiciamiento, el ministro del STJ Daniel Báez, había intervenido previamente en distintas instancias del proceso, realizando valoraciones sobre las conductas atribuidas a Suárez y efectuando declaraciones públicas sobre aspectos sustanciales del caso antes de actuar como juez en el jury.
Esa intervención previa, según el STJ, comprometió la garantía constitucional de imparcialidad y tornó nulo todo lo actuado. En consecuencia, la destitución quedó sin efecto y Suárez fue restituida en su cargo de manera inmediata.



