La UNT y el CONICET presentaron Mujeres, ciencia y universidad en Tucumán, una obra colectiva que reconstruye diez trayectorias femeninas clave para la historia académica, científica y cultural de la provincia. El trabajo propone, además, una mirada de género sobre la conformación del ámbito universitario local.
Un equipo de investigadoras de la Universidad Nacional de Tucumán y del CONICET presentó el libro “Mujeres, ciencia y universidad en Tucumán”, una publicación que recupera historias de mujeres que dejaron huella en el desarrollo académico, científico y cultural de la provincia. La obra fue impulsada a partir de una invitación de EDUNT a un grupo que viene trabajando desde hace más de una década sobre historia de las mujeres y perspectiva de género.
El libro, compilado por Marcela Vignoli, reúne un enfoque interdisciplinario a partir del aporte de docentes, investigadoras y becarias de áreas como historia, filosofía, arte y literatura. Según la información institucional y los registros académicos disponibles, la publicación reúne diez perfiles y forma parte de una línea de trabajo orientada a discutir una historia universitaria tradicionalmente contada desde figuras masculinas.
Entre las protagonistas aparecen nombres como Lola Mora y Margarita Todd, incorporadas por su relevancia en el clima previo a la consolidación universitaria en Tucumán. A ellas se suman otras mujeres cuyas trayectorias estuvieron ligadas de manera directa a la UNT o a su entorno académico, científico y cultural.
La reseña editorial también menciona figuras como Concepción Prat Gay de Constenla, Dorothy Ling, Olga Doz de Plaza, Yolanda Ortíz, Blanca Zulema Saad, Elsa Moreno, Leonor Colombo de Cudmani y María Isabel Jiménez.
Uno de los aportes centrales de la obra pasa por el trabajo con archivos, documentos, fotografías, entrevistas y materiales originales. De acuerdo con Vignoli, cada capítulo no solo reconstruye biografías, sino que también recupera producciones de las protagonistas y conforma nuevas fuentes para futuras investigaciones.
“La perspectiva de género atraviesa toda la obra. No se trata únicamente de narrar historias de mujeres, sino de analizar su participación en relación con los varones, las disputas por espacios de poder y las dificultades que enfrentaron en contextos donde predominaban estructuras masculinas”, sostuvo la compiladora.
El recorrido histórico que propone el libro se inicia a fines del siglo XIX y llega hasta la última dictadura militar, lo que permite leer no solo avances y presencias femeninas en la universidad, sino también desigualdades, tensiones y ausencias. En esa línea, la obra subraya que la participación de las mujeres fue significativa incluso en los primeros años de la UNT, aunque las dificultades para acceder a espacios de decisión siguieron marcando el desarrollo institucional.




