El operativo se realizó este miércoles con escáner portátil y un perro adiestrado. La droga estaba oculta debajo de la alfombra de una combi con 12 visitantes. El hallazgo se da en el marco de los refuerzos de seguridad tras la revuelta protagonizada por menores el martes.
Tucumán, 28 de mayo de 2026. Personal de la Dirección de Drogas Peligrosas de Las Talitas, Oeste y Capital incautó marihuana en el interior de una combi que transportaba a visitantes del Instituto Padre Cura Brochero, ubicado en el complejo penitenciario de Benjamín Paz. El hecho ocurrió pasadas las 14 horas de este miércoles y fue el resultado de un operativo de requisa que combinó el uso de un escáner portátil y el can Lebrón, adiestrado para la detección de estupefacientes.
Al inspeccionar el vehículo, en el que viajaban 12 personas, el perro detectó cannabis oculto debajo de una alfombra, en el sector donde estaban sentadas dos mujeres identificadas como familiares de un menor que recibe tratamiento en el instituto. La droga fue secuestrada y puesta a disposición de las autoridades judiciales por infracción a la Ley 23.737 de Estupefacientes.
Un contexto que no es casualidad
El operativo no fue aleatorio. Se desplegó como respuesta directa a la revuelta protagonizada por menores alojados en el instituto el día martes, en la que un grupo de adolescentes protagonizó un violento motín: tomaron de rehén a un celador, lo amenazaron con un arma blanca y provocaron importantes destrozos en el pabellón y el área de enfermería. La calma recién se restableció pasada la 1 de la madrugada, tras el despliegue de efectivos policiales y del Servicio Penitenciario.
Según había señalado el ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, la revuelta se originó porque las autoridades impidieron el ingreso de drogas durante las visitas previas: «Todo el problema se inició porque no dejamos que las drogas llegaran a su poder. Vamos a mantener esta política. En esto no vamos a ceder. No nos vamos a doblegar», había sostenido el funcionario.
El secuestro de este miércoles parece confirmar esa hipótesis: familiares de internos intentaron aprovechar la jornada de visitas para introducir sustancias al establecimiento, tal como las autoridades habían advertido.
La política de control se sostiene
El gobernador Osvaldo Jaldo también se había pronunciado sobre el tema, recordando que en el antiguo Instituto Roca la droga ingresaba incluso desde la vía pública: «Desde la vereda se tiraba droga hacia adentro. En cambio, en el Instituto Padre Cura Brochero hoy se está haciendo un cumplimiento efectivo del encierro como marca la ley», afirmó.
El instituto, que tiene aproximadamente tres meses de funcionamiento en el complejo de Benjamín Paz, aloja a menores en conflicto con la ley penal y opera bajo un régimen especial, con personal seleccionado y formado por el Ministerio de Desarrollo Social. Actualmente hay diez menores alojados, de los cuales al menos dos enfrentan cargos por homicidio.




