Tras su paso por Washington, el ministro de Economía destacó el acuerdo técnico con el FMI y el respaldo del Banco Mundial y el BID para afrontar vencimientos de deuda. También afirmó que el Gobierno no tiene apuro por volver a los mercados mientras consiga financiamiento más barato.
Washington, Estados Unidos, 18 de abril de 2026. El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró este sábado que, “por los fundamentos económicos de la Argentina, el riesgo país debería ser bastante más bajo”, al hacer un balance de su agenda en Washington, donde el Gobierno consiguió un acuerdo técnico con el FMI por la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas y avanzó con garantías multilaterales por USD 2.550 millones para afrontar vencimientos de deuda.
El funcionario sostuvo que hoy la economía argentina muestra fundamentos más sólidos, pero remarcó que el mercado todavía incorpora el peso del historial financiero del país. En ese sentido, atribuyó la distancia entre la baja del riesgo país y la situación macroeconómica a antecedentes como defaults, hiperinflaciones y crisis recurrentes, factores que —según planteó— siguen condicionando la percepción de los inversores.
Caputo también dejó en claro que no prevé una salida a los mercados internacionales en lo que queda de 2026. Según explicó, el equipo económico prefiere refinanciar los compromisos con herramientas más convenientes antes que convalidar tasas altas en una colocación externa. “Saldremos al mercado cuando pensemos que el riesgo país lo amerita”, afirmó, y agregó que el Gobierno cuenta con fondos para cubrir los próximos compromisos sin forzar una emisión.
En paralelo, la estrategia oficial apunta a conseguir financiamiento con tasas sensiblemente menores a las del mercado. De acuerdo con lo explicado por el propio ministro, el esquema que se negocia con organismos multilaterales permitiría refinanciar parte de los vencimientos de julio con un costo estimado de entre 5,5% y 6,5% anual, frente a tasas de entre 11% y 12% que hoy exigiría una colocación tradicional.
El respaldo externo fue uno de los datos centrales del viaje. El FMI confirmó el acuerdo a nivel de staff para la segunda revisión del programa con Argentina, lo que habilitaría un desembolso de alrededor de USD 1.000 millones, sujeto a la aprobación del Directorio. El organismo destacó la aprobación del Presupuesto 2026, cambios en el marco monetario y cambiario, y una mejora en la acumulación de reservas.
A eso se sumó el anuncio del Banco Mundial, que informó que trabaja en una garantía de hasta USD 2.000 millones para ayudar a refinanciar una parte relevante de la deuda argentina y reducir el costo del financiamiento. En la misma línea, el Grupo BID comunicó que prevé una garantía por USD 550 millones dentro de un paquete de apoyo a la Argentina que podría superar los USD 7.200 millones en 2026. Ambas operaciones todavía dependen de aprobación formal de sus respectivos directorios.




