El piloto argentino encabezará este domingo una exhibición sin precedentes en las calles de Buenos Aires. La organización habilitó ingresos gratuitos desde la mañana por la fuerte expectativa del público y el evento marcará el regreso de un auto de Fórmula 1 a la Ciudad después de 14 años.
Buenos Aires, 26 de abril de 2026. Franco Colapinto será este domingo el gran protagonista de una jornada histórica para el automovilismo argentino. El piloto de Alpine se convertirá en el primer argentino en manejar un auto de Fórmula 1 por las calles de la ciudad de Buenos Aires, en el marco del Franco Colapinto Road Show Buenos Aires 2026, una exhibición montada en Palermo que ya abrió sus accesos por la enorme convocatoria prevista.
La actividad contará con un circuito callejero de 2 kilómetros sobre avenida del Libertador y avenida Sarmiento, con sectores gratuitos para el público general. Según la información oficial de la Ciudad, los ingresos quedaron habilitados desde las 8.30 y los principales accesos son por Plaza Sicilia, con entradas por Berro y Sarmiento o por Casares y Libertador, y por Plaza Seeber, a través de Sarmiento y Colombia. Además, habrá pantallas gigantes, escenarios, DJs y propuestas para los fanáticos a lo largo de toda la jornada.
El plato fuerte será ver a Colapinto al volante de dos verdaderas piezas de colección: el Lotus E20 de 2012 con motor Renault V8, que lucirá la estética de Alpine, y la Flecha de Plata, la réplica del legendario Mercedes-Benz W196 asociado a la historia de Juan Manuel Fangio. La programación oficial contempla tres salidas a pista —dos con el Lotus y una con la Flecha de Plata— y un cierre posterior en bus descapotable para saludar al público.
En la previa, el piloto expresó su emoción por correr ante su gente. “Conducir en casa un auto de Fórmula 1 será uno de los momentos más especiales de mi vida”, afirmó al anunciarse oficialmente el evento. La exhibición también representa una postal potente para el deporte motor local: la Fórmula 1 vuelve a tener una actividad oficial en la Ciudad después de 14 años, en una jornada que promete fanatismo, ruido de motores y una imagen difícil de olvidar para miles de argentinos.



