El ministro del Interior pidió mayor acompañamiento de las familias frente a las pintadas intimidatorias detectadas en colegios tucumanos y defendió el trabajo conjunto entre el área educativa y la Policía. La Provincia ya reforzó controles, protocolos y presencia de efectivos en los establecimientos.
San Miguel de Tucumán, 17 de abril de 2026. En medio de la seguidilla de amenazas y mensajes intimidatorios aparecidos en escuelas de la provincia, el ministro del Interior, Darío Monteros, respaldó este viernes el trabajo articulado que vienen realizando Educación y Seguridad para contener la situación y prevenir nuevos episodios. El funcionario planteó que la respuesta no debe limitarse al plano policial, sino que también requiere acompañamiento pedagógico y un mayor compromiso familiar.
Monteros sostuvo que la problemática está siendo abordada por la ministra de Educación, Susana Montaldo, su equipo y la Policía de Tucumán, y dejó una definición con tono personal: “Como papá, es simplemente que cuidemos más a nuestros hijos”. En esa línea, insistió en que el Estado debe actuar, pero remarcó que el primer cuidado comienza en el hogar y en el seguimiento cotidiano de chicos y adolescentes.
La declaración del ministro se da en un contexto de refuerzo de medidas oficiales. El gobernador Osvaldo Jaldo firmó el Decreto N.º 772/7 M.S., que endurece la respuesta frente a amenazas, hechos de violencia y alteraciones del orden en establecimientos educativos. La norma ratifica acciones preventivas, fija responsabilidades para directivos, prevé medidas correctivas para alumnos y también contempla responsabilidades administrativas o judiciales para madres, padres o tutores.
En paralelo, la cartera educativa recordó que sigue vigente la “Guía Provincial para el Abordaje de Situaciones Problemáticas Complejas”, aprobada en octubre de 2025, y pidió reforzar controles en los ingresos y dentro de los edificios escolares. Montaldo explicó además que se intensificó la vigilancia en recreos, baños y espacios comunes, con acompañamiento de preceptores, docentes y equipos directivos.
A ese esquema se sumó un operativo de seguridad más amplio. El jefe de Policía, Joaquín Girvau, confirmó que fueron desplegados 2.500 efectivos en escuelas públicas y privadas de Tucumán para custodiar los establecimientos y llevar tranquilidad a las comunidades educativas. Según el fiscal Ernesto López Salas, esta semana se recibieron entre 15 y 20 denuncias o reportes vinculados a amenazas en distintos puntos de la provincia, aunque por ahora no hay una hipótesis única sobre el origen de todos los hechos.
En su mensaje, Monteros también buscó contraponer estas conductas con ejemplos positivos. Por eso mencionó como referencia el caso de tres jóvenes del interior tucumano que recientemente se recibieron de médicos, y planteó que esas trayectorias deben convertirse en un modelo para las nuevas generaciones. “Esta es la gente del interior que tenemos que poner como ejemplo”, señaló.
El foco oficial, de todos modos, sigue puesto en bajar la tensión dentro de las escuelas y evitar que estas amenazas, muchas veces amplificadas por redes sociales y grupos de mensajería, sigan alterando el normal desarrollo de las clases. Desde el Gobierno provincial repiten que el mensaje debe ser claro: la escuela tiene que seguir siendo un espacio seguro, cuidado y protegido.



