En coordinación con el Ministerio de Salud de la Nación, la agencia de inteligencia identificó embarcaciones que llegaban desde África en el contexto del brote declarado emergencia internacional por la OMS. Un posible caso en un buque en Santa Fe fue descartado: el marinero tenía herpes zóster.
Buenos Aires, 27 de mayo de 2026. La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) confirmó este miércoles que detectó embarcaciones provenientes de zonas de riesgo vinculadas al brote de ébola que afecta a África, con destino a distintos puertos de la Argentina. Ante esa situación, el organismo activó de inmediato los protocolos preventivos en coordinación con la Comunidad de Inteligencia Nacional y el Ministerio de Salud de la Nación.
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, la SIDE precisó: «La identificación de estos movimientos permitió adoptar de manera oportuna las medidas preventivas necesarias para resguardar la salud de la población».
El organismo también destacó que el operativo fue consecuencia directa del proceso de modernización institucional: «Gracias al proceso de transformación y profesionalización del Sistema de Inteligencia Nacional, se activaron tempranamente las alertas y protocolos correspondientes, permitiendo anticipar y evitar potenciales riesgos para la salud pública».
Por el momento, las autoridades mantienen bajo reserva la cantidad exacta de embarcaciones involucradas, sus banderas de origen y los puertos específicos donde se realizarán las inspecciones de bioseguridad.
Un posible caso en Santa Fe que quedó descartado
En paralelo a la alerta nacional, un buque amarrado en el puerto de Vicentin, en San Lorenzo (Santa Fe), fue sometido a un control sanitario preventivo luego de que un tripulante presentara síntomas que encendieron las alarmas. El marinero, un engrasador de 36 años de origen egipcio, fue aislado a bordo junto al resto de la tripulación mientras se completaban las evaluaciones médicas.
El resultado fue tranquilizador: fuentes de Prefectura confirmaron que el cuadro correspondía a herpes zóster, una enfermedad causada por la reactivación del virus varicela-zóster, sin relación alguna con el ébola ni con riesgo epidemiológico comparable. Las autoridades sanitarias trabajan ahora en el levantamiento de las restricciones aplicadas al buque.
El brote que preocupa al mundo
El contexto internacional es de máxima alerta. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el 17 de mayo de 2026 una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) por el brote de ébola —cepa Bundibugyo— que avanza en la República Democrática del Congo y se extendió también a Uganda.
Al 25 de mayo, el Congo registraba 101 casos confirmados, 930 sospechosos y 221 muertes sospechosas, con focos activos en la provincia de Ituri, en el noreste del país. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, lo reconoció con crudeza: «Por el momento la epidemia avanza más rápido que nosotros».
La cepa Bundibugyo es especialmente preocupante porque no existe vacuna disponible para esta variante del virus, a diferencia de otras cepas. La OMS advirtió que los países limítrofes con el Congo están en riesgo especialmente alto y urge a actuar de inmediato.
El brote se detectó por primera vez el 5 de mayo en la localidad de Mongbwalu, en la provincia de Ituri, cuando se observó una enfermedad de alta mortalidad que también afectó a trabajadores sanitarios locales.




